Es lo que todos deseamos. Vivir a nuestra bola, sin preocupaciones o al menos con el menor número de ellas posibles, paladeando los momentos y abstraernos de cuestiones políticas, económicas, sociales o de cualquier otra índole. Pero no nos engañemos, no podemos vivir tranquilos, y si llega el día en que lo hagamos será una tranquilidad tan falsa como la del ganado que pace monótonamente en un cercado.
11 de agosto de 2021
11 de agosto de 2021
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