Es lo que todos deseamos. Vivir a nuestra bola, sin preocupaciones o al menos con el menor número de ellas posibles, paladeando los momentos y abstraernos de cuestiones políticas, económicas, sociales o de cualquier otra índole. Pero no nos engañemos, no podemos vivir tranquilos, y si llega el día en que lo hagamos será una tranquilidad tan falsa como la del ganado que pace monótonamente en un cercado.
El último informe del IPCC es, como se esperaba, no muy halagüeño para la humanidad (y el planeta). ¿Se pondrán los gobiernos las pilas? ¿Se pondrá la ciudadanía las pilas? ¿Se pondrán las empresas las pilas o simplemente seguirán blanqueando (o verdeando) su imagen?
El otro día no pude contratar con Somos Conexión, pero hoy parece que ya sí. Pero aún no me ha llegado el correo electrónico de confirmación todavía... Estoy un poco gafado con esto del cambio.
Visto desde el punto de vista de alguien que no tiene apenas idea de fútbol, la marcha de Messi del F.C. Barcelona se debe, además de a querer más pasta, a los mismos motivos que tuvo Cristiano Ronaldo para irse del Real Madrid F.C.: huir del fisco.
Imágenes de bosques en llamas en Grecia, Turquía, California o Siberia, imágenes que se están volviendo comunes, que se repiten cada año. Triste y preocupantemente.
Ante los grandes incendios y los fenómenos meteorológicos extremos, los informativos matutinos de Antena 3 afirman que, desde las redes sociales, la gente se pregunta si el Cambio Climático no estará ya aquí.
Una pregunta absurda donde las haya, más cuando los científicos llevan alertando de ello desde hace décadas.
Estamos observando el fin del mundo tal y como lo conocemos desde el palco de honor, y aun así muchas personas (y medios) no se enteran (o no quieren enterarse).
En realidad la frase del día la escribí esta mañana en el móvil, que me vino la inspiración, pero como ahora solo he encendido el PC para mirar si tiene oferta de 2x1 en una pizzería (y no quiero ponerme a transcribir), dejo estas rápidas palabras como testigo de mi paso.