jueves, 1 de enero de 2026

¿Es mucho pedir dejar de odiar?

Supongo que afirmar que los migrantes no son los responsables de todos los males, que los pensionistas no tienen la culpa de los sueldos bajos, que pedir que se cuide el medio ambiente no va contra los agricultores y ganaderos, y suplicar por que se apueste por las energías renovables y una transición energética justa nada tiene que ver con ser antipatriota y, mucho menos, significa ser un agente polarizador.
 
Señalar a aquellos que lanzan bulos y los difunden a sabiendas, rebatirles y que no queden impunes por sus mentiras y mensajes de odio; no quedarse callado cuando dejan a los más desfavorecidos en la calle en pleno invierno, exigir que se grave a las grandes trasnacionales y fortunas, que pague quien contamina, que se cumplan los Derechos Humanos... 
 
Decir no a las injusticias y denunciarlas no es polarizar, es pedir más democracia y libertad.
 
De eso hace falta mucho en 2026, así que no te calles si lo sientes así.
 
FELIZ AÑO NUEVO